Mujeres trans, a una letra de tener identidad plena / Trans women, to a point of having full identity


English Bellow

Fuente: http://especiales.eluniverso.com/underground/mujeres/

Mujeres trans, a una letra de tener identidad plena

Desde niños se sintieron femeninas. En su adolescencia las aceptaron, algunos con obstáculos y otros con apoyo familiar. Ahora de adultos su figura, voz y actitud las hacen sentirse mujeres, aunque la sociedad aún las catalogue como gays. Son las transexuales, hombres que transgredieron su género y cuerpo para ser lo que ahora son.

GALERÍA
TransexualesTransexualesTransexualesTransexualesTransexuales TransexualesTransexualesTransexualesTransexualesTransexualesMaría Sol se aplica rimel en las pestañas.
Rasgos finos y figuras voluptuosas. Con una sonrisa y amable atención despistan a los desprevenidos. Pero para llegar a esto pasaron por un proceso que los identificó y transformó. Son los transexuales, hombres que transgredieron su género y cuerpo para verse y sentirse femeninas.

Ríen, lloran, tienen problemas, trabajan, se enamoran y también “pagan deudas como cualquiera”, dice Maena Navas Intriago, de 30 años, dueña del gabinete Le Bambole, ubicado en Pedro Carbo entre Junín y Luis Urdaneta, a pocas calles de la popular Zona Rosa de Guayaquil.

Diane Rodríguez durante una consejería a un trans en la Fundación Silueta X.

Su apariencia y voz confunden al inicio. Por su ropa, forma de expresarse, uñas arregladas, apenas con un poco de maquillaje y cabello largo brillante y negro recogido tan solo con una vincha, pueden fácilmente hacerles competencia a las mujeres que atienden en otro gabinete. Y eso que Maena dice estar desarreglada. Con unas frases en francés sonríe antes de sentarse en un sillón de su negocio para hablar de su vida, a la que califica de tranquila y luchadora.

Mientras se acomoda, apaga el ventilador y le pide amablemente a uno de sus colaboradores que encienda el aire acondicionado para estar más a gusto en el local de donde entran y salen clientes, quienes la saludan cordialmente en un negocio que emprendió hace cuatro años.

“Desde chiquitita fui muy femenina, fui cambiando poco a poco hasta que llegué hasta donde estoy”, es con lo que inicia la joven transexual que vivió algún tiempo en París, ciudad a la que llegó a los 21 años por invitación de una amiga que ya falleció. En la ciudad de la moda trabajó en restaurantes y cafeterías. “Es otra cultura. La gente te respeta así vayas con la mitad del cabello rojo y azul. Europa es el sueño de muchas de nosotras”.

De lo que recuerda con cariño de Francia es a un chef que le brindó su ayuda y que incluso la ha visitado en dos ocasiones en Ecuador. En el 2005 decide regresar a Guayaquil, donde un amigo le ofrece trabajar en una peluquería. Allí laboró por unos tres años hasta que ahorró dinero y se puso su propio negocio. Ella sueña con ser reconocida como la mejor maquilladora y estilista trans, y trabajar en eventos de belleza tanto nacionales como extranjeros.

La tercera de cuatro hermanos ve en su madre su pilar fundamental y la fortaleza que la hace salir adelante en su negocio, así como en otros aspectos de la vida. “Mi mamá es mi amiga, mi pana. Sin ella creo que el día en que me falte…, créemelo que van a hacer una entrevista en la que digan ‘Maena se desmoronó’”.

Recuerda cómo la han confundido con una mujer de nacimiento. Como cuando tuvo problemas de hígado y páncreas y acudió donde un doctor que le mandó a hacerse exámenes y un eco; el encargado le pidió que se sacara la blusa para ponerle el gel y le dijo: “Vamos a ver cómo tiene el útero”. Otra situación similar fue cuando una doctora le preguntó: “A ver, niña, ¿cuándo fue la última vez que menstruó?”. La doctora se quedó en shock cuando Maena le dijo que no era mujer.

“Este es el camino que creo que Dios me puso para ir haciendo camino. Me considero una persona superbendecida por Dios”. María Sol, activista trans.

No es seguidora de ninguna religión, sin embargo es creyente y temerosa de Dios. Justamente este punto le generó dudas por la operación de reasignación de sexo que, a pesar de que por el momento no tiene planificado hacerla, sí se la quiere realizar en el futuro. “Imagínate, desobedecerle tanto (a Dios) y seguirle desobedeciendo y pasar por encima de su ley, eso sí me da miedo”.

Para su proceso de aceptación se propuso hacerle ver a su familia que ella no era de esas personas que se amanecían en fiestas, que se drogaba o que trabajaba para mantener hombres, sino que se puso como objetivo ser reconocida en el aspecto profesional. “Siempre he sido de cabeza firme”.

Estudió en el colegio de jesuitas 20 de Abril, donde la molestaban sus compañeros, pero posteriomente nunca sintió discriminación. “Mi conducta era inquieta, no te puedo decir por mi inclinación porque hay hombres y mujeres (heterosexuales) que también lo son”, comenta Maena, quien dice que siempre trata de andar en la calle con perfil bajo para no llamar la atención. “He tenido la suerte de contar con unos padres que me han criado con principios y valores”.

Como ella son unas 620 mujeres trans en las provincias de Guayas y Los Ríos, según los registros que tiene Diane Rodríguez, presidenta y fundadora de la asociación sin fines de lucro Silueta X, creada el 12 de mayo del 2008 y constituida legalmente el 5 de mayo del 2010. Este grupo lucha por los derechos de las minorías sexuales y tiene como objetivo la población de los transgéneros y transexuales.

Diane ya pensaba en la creación de la asociación desde antes del 2008, la cual ahora ya no solo acoge a trans, sino también a gays y lesbianas. “En ese tiempo era solo de trans porque justamente había otras organizaciones que trabajaban con grupos de la diversidad sexual, pero no era así”.

Ella transgredió su género desde la adolescencia. Fue un transgénero hasta que en el 2008 decidió ser lo que es hoy. Explica las diferencias entre ser trans y heterosexual. Habla sobre la Cis-hétero normativa, que significa rígido, es decir, la sociedad le entregó un rol a un individuo, este lo aceptó y se construyó como la sociedad quiso. En cambio, al trans la sociedad le entregó un rol, este individuo no lo quiso y transgredió ese rol, que puede ser el género o el sexo.

“En el año 2005 ya se empezó a difundir lo que era la identidad de género aquí en el Ecuador, para que la gente entendiera”, dice Diane, a quien su proceso de transformación la llevó a hormonizarse para tener las facciones que tienen las mujeres de nacimiento, como caderas más anchas, senos y ausencia de vellos faciales, cambio que aún no incluye la reasignación de sexo.

Una persona trans puede construir su identidad de género independientemente de intervenciones quirúrgicas o tratamientos médicos, según explica la Unidad para los Derechos de las Lesbianas, Gays, Personas Trans, Bisexuales e Intersex (LGTBI), de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Esta unidad detalla además que los transexuales, término creado en 1953 por el médico alemán Harry Benjamin, autor del libro ‘The Transsexual Phenomenon’, se sienten y se conciben a sí mismos como pertenecientes al género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico y que optan por una intervención médica –hormonal, quirúrgica o ambas– para adecuar su apariencia físico-biológica a su realidad psíquica, espiritual y social. Sin embargo, cromosómicamente una transexual seguirá siendo hombre, ya que esto se determina con la unión del cromosoma XY (hombre), a diferencia del XX (mujer).

Discriminación y lucha

Diane trabajó en una concesionaria de vehículos, de allí pasó a un reconocido hotel de la ciudad, donde empezó a tomar hormonas. “En ese tiempo, con corbata y chaleco, me veían en la caja y me decían señorita. Me imagino que eso poco a poco les iba molestando a los ejecutivos del hotel”.

Uno de los primeros eventos que realizó la organización que dirige fue una reunión para demostrar las capacidades de la comunidad trans. “Lo que hicimos era un desfile de modas donde las compañeras eran quienes habían hecho sus trajes”. Recuerda que ese evento fue un jueves y el viernes tenía que entrar a trabajar antes de las 12:00, pero que antes de reportarse a su puesto, en una extensión que tenía el hotel en la vía a Samborondón, la llamaron para decirle que no fuera y que se acercara al departamento de Recursos Humanos.

“Hay gente que piensa que somos de lo peor, pero no es así. Somos personas totalmente normales. Sentimos, queremos, lloramos, amamos, simplemente con una inclinación distinta”, Maena Navas, estilista trans.

No cree que la hayan reconocido en el desfile, ya que utilizó una peluca, pues en ese tiempo todavía vestía de hombre. Por lo que sin pensar lo que le esperaba, se acercó a las oficinas del hotel. “Cuando llegué me dijeron que supuestamente el hotel estaba mal y que de una lista de cerca de 20 personas habían cogido aleatoriamente y había salido yo. Que lamentablemente tenía que firmar la renuncia”.

Pero se rehusó a firmar, a lo que sí había accedido una amiga trans que también trabajaba en el hotel. Buscó ayuda de un abogado, pero al final terminó aceptando la renuncia. Luego presentó su queja en la Defensoría de Pueblo, en donde dice que hasta el momento no tiene respuesta. “Les puse una queja legal y ahí fue cuando empecé mi vida (de) activista”.

Aunque el transexualismo sea un grupo relativamente pequeño, las particularidades físicas de sus integrantes hace a este conjunto es el más vistoso de la comunidad de diversidad sexual, que se agrupa junto con gays, lesbianas, bisexuales e intersexuales para constituir el llamado GLBTI.

Proceso de aceptación familiar

Pero el pasado y aceptación de Diane tuvieron su época dura. Fue a los 16 años cuando no sabía bien lo que ocurría y pensó que era gay. Fue su madre quien la increpó, a lo que ella, en ese entonces él, no le quedó otra que decirle: “Sí, soy maricón”. Describe la situación como si a su madre se le hubiera muerto un hijo. La joven en ese momento se arrepintió de haberle dicho eso a su mamá. Pero luego intervino su padrastro, algo que le parece paradójico, ya que alguien sin vinculación sanguínea con ella fue quien más le reclamó por su revelación.

Diane ingresó a su cuarto y se desató una discusión con su padrastro, quien tomó un látigo y la golpeó en la espalda. Ella respondió lanzándole un zapato con punta de acero que le rompió la cabeza. Entre gritos y el llanto de sus dos hermanos pequeños asustados por la situación, tomó su ropa en una maleta y se fue a vivir a la casa de un amigo gay que había conocido en el Unicentro.

Lejos de la casa de su madre, Diane vivió por un tiempo con su amigo. Pero como este salía a trabajar y ella se encontraba prácticamente sola, necesitaba dinero, por lo cual empezó a prostituirse.

En un ambiente de peligrosidad estuvo a merced de las proxenetas, en este caso transexuales de unos 50 años que se dedicaron a la prostitución, pero que ahora ya nadie las contrataba por su edad, por lo que se convirtieron en represoras del sector.

Fue a pocas cuadras del colegio Vicente Rocafuerte donde Diane se aventuró a salir por las noches a ofrecer servicios sexuales. De lo que ganaba tenía que darle un porcentaje a la que controlaba la zona, ya que de no hacerlo podría recibir una paliza, además de que al siguiente día ya no podía trabajar en el sector, situación que vivió durante casi un mes.

Como anécdota comenta que eran hombres jóvenes pudientes quienes solicitaban los servicios sexuales de las trans. Pero la vida de Diane volvió casi a la normalidad cuando su madre la encontró en el Unicentro. Pero su regreso a casa implicó medidas como la de que jamás debía vestirse como mujer o que tenía que ir a la iglesia todos los domingos, hecho que duró unos cuatro años.

A Diane también le llegó el amor. Fue en el 2007 en la discoteca Atenea donde conoció a su novio , quien es cinco años menor que ella. “Yo quería tener mi relación con un hombre heterosexual”, dice Diane, un sentimiento que comparte Maena. “El hombre tiene que ser hétero. Yo no puedo salir con un gay. No podría”.

El joven invitó a bailar a Diane, todo era perfecto hasta que se dio cuenta de que no era mujer y la dejó parada en la pista de baile. Pasó un tiempo hasta que se volvieron a encontrar y él le ofreció disculpas. Ella le informó de los detalles que significa ser trans para despejarle dudas. En la actualidad viven juntos.

Además del activismo, Diane es una joven universitaria que cursa el tercer año de Psicología en la Universidad Estatal. Tiene varios objetivos, pero de pronto se le viene uno a la mente, una aspiración que quizás sea de esas tan exclusivas para los heterosexuales que tal vez sea su mayor reto en su vida trans: quiere adoptar un niño, quiere gozar de esa maternidad, y se escuda en que está prohibida para los gays, pero ella es una transexual.

Un cambio de letra en la cédula

Uno de los logros del grupo fue que a las trans se les haya permitido cambiar su nombre masculino por uno femenino. “Cualquier trans que desee irse a cambiar de nombre lo puede hacer y el Registro Civil no puede decir ni pío”.

La lucha que ahora mantiene la activista y su grupo es cambiar su género en la cédula de identidad. Pero para lograr esto tiene que pasar por un proceso que implica dinero y una intervención quirúrgica para reasignarse sexualmente. “Cuando nosotras nos operamos, el médico nos entrega un certificado en el que dice que ya he transgredido mi sexo y he pasado de hombre a mujer. Entonces, con ese documento voy al Registro Civil y ellos me hacen el cambio”.

Sin embargo, a Diane este proceso le parece una lucha de clases, ya que pagar miles de dólares para que le cambien la letra M (masculino) por la F (femenino) en su documento, a pesar de que aceptó su género femenino desde hace años, le parece injusto. “Imagínese, el Registro Civil me quiere reconocer como mujer solo cuando me reasigne sexualmente. Ellos, de forma literal, me están pidiendo $ 18.000 que no tengo. Pero no solamente a mí, se lo piden a compañeras trans que viven en la isla Trinitaria, en Guasmos”.

Si consiguen este cambio en la cédula, los trans pasarían a gozar de todos los derechos que tiene una mujer de nacimiento. “No sería mujer biológica, pero sería una mujer prácticamente construida. Ya (se) es mujer, porque si ya (se) adoptó el rol de género femenino, y aparte de eso se hizo la reasignación sexual, que sería el último paso, (entonces) qué más queda”. Explica que por esto muchas ecuatorianas trans se van a Alemania, a España, hacen su vida en estos países y cuando se reasignan sexualmente, como nadie las conoce, prefieren quedarse en el extranjero donde nadie sabe nada de su pasado y hacen otro tipo de vida.

Lugares de reunión

Maena va a donde quiere y se siente a gusto. “He tenido la suerte de entrar e ir a donde yo quiera. Hasta aquí nadie me ha cerrado la puerta”.

Ha organizado las cenas de Navidad para sus colaboradores en hoteles y restaurantes reconocidos de la ciudad, donde dice que la han atendido de la mejor manera. “Aparte de que tengo una personalidad muy grande, nadie me puede venir a minimizar porque sé quién soy y hasta dónde quiero llegar”.

A pesar de lo que se piensa, ellas no frecuentan centros exclusivos como lo hacen los gays. Se reúnen en discotecas heterosexuales, salsotecas, cines, restaurantes y donde sea. Lo que menos quieren es sentirse encasilladas. A María Sol Mite Galarza, por ejemplo, no le interesa que la distingan como trans. “Me gustaría que me distingan porque soy inteligente, porque trabajo bien o porque soy buena hija. Puedo reunirme en un mall, en la gasolinera”, dice esta activista de 28 años, quien es además vicepresidenta de Silueta X.

María Sol ingresa a baños de mujeres de cualquier sitio y dice que nunca le han hecho problema. “Si tienes temor, la gente se aprovecha de eso si no te ven firme. Yo entro brava, soy peleona, (les digo) ¿qué pasa, cuál es el problema?, y la gente como que se asusta”.

Activismo y su fortaleza

La activista de 28 años, quien fue Miss Ecuador Trans en el 2006, trabaja en una institución pública y estudió Mercadotecnia en la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil, aunque todavía no se ha graduado. Ella se dio cuenta a los 15 años de que lo suyo no eran las chicas, sino los chicos.

Proveniente de una familia católica conservadora, conoció recién a mujeres trans a los 21 años. Dice que poco a poco fue conociendo la vida que llevaban, y que con su trabajo pudo solventar cirugías y todo el proceso.

Exestudiante del colegio Espíritu Santo, dice que su carácter de “aniñadito y el ser suave” la ayudaron a ocultar un poco su situación. En ese entonces no se consideraba trans sino transformista, ya que solo vestía de mujer cuando salía a fiestas o en los fines de semana. Incluso en su paso por la universidad acudió como hombre, sin embargo, para asistir a unos cursos de inglés en el mismo centro educativo tuvo ciertas trabas, ya que comenzó a vestir de mujer permanentemente.

María Sol no se considera católica, pero sí cree mucho en Dios. “Si tengo alguna necesidad o alguna preocupación, (digo) sabes qué Señor, mi problema está en tus manos. Y él obra de forma maravillosa en mí y en todas las personas que creen en Él”.

Ella todavía no ha cambiado su nombre masculino en la cédula, ya por ahora prefiere evitarlo, pues esto le implicaría modificar su identidad en todos los documentos como tarjetas y en el mismo trabajo. Sin embargo, disfruta de lo que es y se siente bendecida por su familia. “Tengo una familia que me quiere. (Por ejemplo) que tu mamá se levante a hacerte el desayuno para que te vayas a trabajar, eso es una bendición”. La madre de María Sol es profesora y, aunque se va a clases más temprano que su hija, se toma la molestia de dejarle todo preparado.

La activista trans evita ingerir algún tipo de hormona, ya que lo cree contraproducente. “Si te vas a hormonizar tienes que hacerte un examen con el endocrinólogo, exámenes que son caros, para que ahí el doctor recién te pueda mandar. No es que voy a la farmacia y me meto (pastillas). Las chicas muchas veces no tienen acceso a esa información”.

De contextura fina y femenina, ella hace cinco años se puso prótesis en los senos y se volvió a colocar unas nuevas en marzo pasado, sin embargo, no planea cambiar sus órganos genitales masculinos. “Yo no quiero ser mujer completamente. Como estoy soy feliz. Hacerme la reasignación sexual o vaginoplastia no está en mis planes. La gente no te va a ver lo que tienes en medio de las piernas”.

+++++++++++++++++++++++++++++++++++

Trans women, to a point of having full identity

From children felt female. As a teenager accepted them, some with obstacles and other family support. Adult Now her figure, voice and attitude make them feel women, but society still designated as the gays. Are transgender men who transgressed gender and body to be what they are today.

GALLERY

Fine features and voluptuous figures. With a smile and kind attention mislead the unwary. But to reach this went through a process that identified and transformed. Are transsexuals, men who transgressed gender and body to look and feel feminine.

They laugh, they cry, they have problems, work, fall in love and also “pay debts as anyone,” says Navas Maena Intriago, 30, owner of Le Bambole cabinet located in Pedro Carbo between Junín and Luis Urdaneta, a few blocks from the popular Zona Rosa de Guayaquil.

(Picture) Diane Rodriguez during a counseling to a trans Silueta X Foundation .

His appearance and voice confused at first. For his clothes, so to speak, manicured nails, just with a little makeup and long shiny black hair collected only with a headband, can easily compete with them women serving in another cabinet. And that says Maena be messy. With few French phrases smiles before sitting in a chair in his business to talk about his life, which he describes as quiet and wrestler.

While settles, turns the fan and politely asked one of his aides to run the air conditioning to be more comfortable in the store where customers come and go, those who greet you warmly in a business that began four years ago.

“Since I was very feminine little one, I was slowly changing until I got to where I am”, is what you start young transsexual who lived some time in Paris, where he arrived at age 21 at the invitation of a friend who and died. In the city of fashion worked in restaurants and cafes. “It’s another culture. People respect you half as well go with red hair and blue. Europe is the dream of many of us. “

From what I remember fondly of France is to a chef who offered their help and even have visited twice in Ecuador. In 2005 he decided to return to Guayaquil, where a friend offers to work in a hair salon. There he worked for about three years until he saved money and started his own business. She dreams of being recognized as the best make-up artist and stylist trans and beauty events work in both domestic and foreign.

The third of four children in her mother sees her mainstay and strength that makes your business succeed, as well as in other aspects of life. “My mom is my friend, my buddy. Without it I think the day I miss …, believe me they will do an interview where you say ‘Maena collapsed.’ “

Remember how women have been mistaken for a birth. Like when he had liver and pancreas problems and went to a doctor who told him to get tested and an echo, the manager asked her to take off her blouse to put the gel and said: “Let’s see how is the womb.” A similar situation was when a doctor asked, “Come on, girl, when was the last time you menstruated?”. The doctor was shocked when told not Maena was female.

“This is the way I believe God put me to go by road. I consider myself a superbendecida by God. ” Maria Sol, trans activist.

It is not a follower of any religion, but it is God-fearing believer. Precisely this point he raised questions about the operation of sex reassignment, although by the time you do not plan to do it, if it is to perform in the future. “Imagine, therefore disobey (God) and keep disobeying and go over your bill, yes I’m afraid.”

For acceptance process was proposed to make him see his family that she was one of those people who would wake up at parties, they did drugs or men who worked to maintain, but was intended to be recognized in the professional aspect. “I’ve always been head strong.”

He studied at the Jesuit college on April 20, where his teammates teased but never felt discrimination posteriomente. “My conduct was concerned, I can not tell by my inclination because there are men and women (heterosexual) who are also” says Maena, who says he always tries to walk in the street with low profile to avoid attention. “I have been fortunate to have parents who have raised me with principles and values.”

As she is about 620 trans women in the provinces of Guayas and Los Rios, records that have Diane Rodriguez, president and founder of the nonprofit association Silueta X, created on May 12, 2008 and legally incorporated on 5 May 2010. This group fighting for the rights of sexual minorities and aims population of transgenders and transsexuals.

Diane already thought of creating the association from before 2008, which now welcomes not only trans, but gays and lesbians. “At that time it was only just had trans other organizations working with sexual diversity groups, but it was not.”

She transgressed its kind since adolescence. It was a transgender until in 2008 he decided to become what it is today. Explain the difference between being transgender and heterosexual. Discusses Cis-hetero normative, which means rigid, ie society gave a role to an individual, which he accepted and was built as the company wanted. Instead, the society trans handed a role, this individual did not want and transgressed that role, which may be the gender or sex.

“In 2005 already started releasing what was gender identity here in Ecuador, for people to understand,” says Diane, whom the transformation process to be carried hormonizarse factions that women of birth, as wider hips, breasts and no facial hair, change still does not include sex reassignment.

A trans person can construct their gender identity regardless of surgical or medical treatments, says the Unit for the Rights of Lesbian, Gay, Transgender, Bisexual and Intersex (LGBTI) of the Commission on Human Rights of the Organization of American States (OAS).

This unit also specifies that transgender, a term coined in 1953 by German physician Harry Benjamin, author of “The Transsexual Phenomenon ‘, feel and think of themselves as belonging to the opposite gender that is socially and culturally assigned gender biological and medical intervention opt-hormonal, surgical or both, to adapt their physical appearance to their reality-biological, psychological, spiritual and social. However, chromosomally a transsexual man will remain as this is determined by the union of chromosome XY (male), unlike the XX (female).

Discrimination and fight

Diane worked at a car dealership, from there to a renowned hotel in the city, where he began taking hormones. “At that time, tie and vest, I looked in the box and told me Miss. I guess that I was slowly teasing hotel executives. “

One of the first events that made that organization was a meeting to demonstrate the capabilities of the trans community. “What we did was a fashion show where the companions who had made their costumes.” Remember that this event was a Thursday and Friday had to go to work before 12:00, but before reporting to his job in an area that had the hotel in Samborondon, called her to say no out and approached the Human Resources department.

“Some people think we are the worst, but it is not. We are perfectly normal people. Sorry, we are, we cry, we love, just with a different slant, “Maena Navas, trans stylist.

No thought to have been recognized in the parade, as he used a wig, because at that time, still dressed as a man. So without thinking what awaited him, went to the offices of the hotel. “When I was told the hotel was supposedly wrong and a list of about 20 people had picked randomly and I was out. Unfortunately had to sign the waiver. “

But he refused to sign, to which a friend had agreed yes trans also worked at the hotel. He sought help from a lawyer, but eventually came to accept the resignation. After a complaint filed in the Office of the People, in which he says that so far no response. “I put a legal complaint and that’s when I started my life (of) activist”.

Although transsexualism is a relatively small group, the physical characteristics of its members makes this set is the most colorful of the community of sexual diversity, which is grouped with gay, lesbian, bisexual and intersex to be called GLBTI.

Family Acceptance Process

But accepting the past and Diane had their hard times. Was 16 years old when he was not sure what was going on and thought he was gay. It was her mother who scolded, to which she, at the time he had no choice but to say: “Yes, I am a fag.” Describe the situation as if his mother was a child had died. She then regretted telling that to your mom. But then his stepfather intervened, something that seems paradoxical, since someone without blood relationship with her was who he claimed for more disclosure.

Diane entered his room and sparked an argument with his stepfather, who took a whip and hit her in the back. She said throwing a steel toe shoe that broke his head. Amid shouts and cries of her two younger brothers frightened by the situation, took his clothes in a suitcase and went to live in the home of a gay friend he had met in the Unicentro.

Far from the home of his mother, Diane lived for a time with his friend. But as this went to work and she was practically alone, needed money, so he began to prostitute.

In an atmosphere of danger was at the mercy of pimps, in this case about 50 years old transsexual who devoted themselves to prostitution, but now no one hired them because of their age, so it became repressive sector.

It was a few blocks from the school where Diane Vincent Rocafuerte ventured out at night to provide sexual services. From what I earned I had to give a percentage to which controlled the area, because to do so could take a beating, and that the next day could no longer work in the industry, a situation that lived for almost a month.

Anecdotally comments that were wealthy young men who solicited sex from the trans. But the life of Diane returned almost to normal when her mother found her in the Unicentro. But his homecoming meant that measures such as never to dress as a woman or had to go to church every Sunday, actually lasted about four years.

Diane also came love. It was in 2007 at the Athena nightclub where she met her boyfriend, who is five years her junior. “I wanted to have my relationship with a straight man,” says Diane, a sentiment shared Maena. “The man has to be straight. I can not date a gay. I could not. “

The young Diane invited to dance, everything was perfect until he realized that there was a woman and left her standing on the dance floor. It was a while until they met again and he apologized. She informed him of the details it means to be trans to despejarle doubts. Currently living together.

In addition to activism, Diane is a young university in her third year of psychology at the State University. It has several objectives, but suddenly one comes to mind, an aspiration that perhaps such as exclusive to heterosexuals perhaps his biggest challenge in your life trans: wants to adopt a child, you want to enjoy that maternity and arguing that it is forbidden for gays, but she is a transsexual.

A letter change in the schedule

One of the achievements of the group was that the trans been allowed to change his name for a female male. “Anyone want to go trans rename can do and the Registrar can not say a peep.”

The struggle which now holds the activist and his group is to change their gender identity card. But to do that you have to go through a process that involves money and surgical intervention for sexually reassigned. “When we we operate, the doctor gives us a certificate that says I have transgressed and have spent my sex from male to female. So, with that document go to the Civil Registry and they make me change. “

However, this process seems Diane class struggle, and to pay thousands of dollars for replacement of the letter M (male) by F (female) in your document, even though his female accepted for years, it seems unfair. “Imagine, the Civil Registry as a woman I want to acknowledge only when sexually reassigned me. They, literally, are asking me that I have $ 18,000. But not only to me, they ask transgender friends living on the island Trinitarian, Guasmos “.

If they get this change in the schedule, the trans would then enjoy all the rights that a woman of birth. “It would not be biological woman, but a woman would be practically built. It (was) a woman, because if you (are) adopted the feminine gender role, and besides that sex reassignment is made, it would be the last step, (then) what else is there “. He explains that through this many Ecuadorian trans will be Germany, Spain, make their living in these countries and when sexually reassigned as anyone knows, they prefer to stay abroad where no one knows anything about his past and make another life .

Hangouts

Maena go where you want and feel comfortable. “I’ve been lucky enough to go and go where I want. So far nobody has closed the door. “

He has organized Christmas dinners for its employees in hotels and restaurants recognized in the city, where it says that have served in the best way. “Apart from that I have a great personality, no one can come to me because I know who I minimize and where I want to go.”

Despite popular belief, they do not frequent exclusive centers as do gays. They meet in nightclubs heterosexual salsotecas, cinemas, restaurants, anywhere. The last thing we want is to feel pigeonholed. A Mite Sol Maria Galarza, for example, does not care that distinguish it as trans. “I’d like to distinguish because I am intelligent, because I work well or because I am a good daughter. I can meet in a mall, at the gas station, “says this 28-year activist, who is also vice-Chairwoman of Silueta X.

Maria Sol enters women’s bathrooms anywhere and says you’ve never had problem. “If you are afraid, people take advantage of that if you are not strong. I go brave, I’m feisty, (I say) what’s up, what’s the problem?, And people like that are scary. “

Activism and strength

The activist, 28, who was Miss Ecuador Trans in 2006, working in a public institution and studied marketing at the University of Guayaquil Laica Vicente Rocafuerte, but still has not graduated. She realized at age 15 that theirs were not girls but guys.

Coming from a conservative Catholic family, trans women recently met at age 21. Says that gradually came to know the life they lived, and whose work could afford surgeries and the whole process.

Former student of Holy Spirit School, says his character “and being soft aniñadito” helped her hide her situation a bit. At that time it was not considered trans-change, as only women wore when he went to parties or on weekends. Even in his time at university came as a man, however, to assist some English courses in the same school had some obstacles, as women began to dress permanently.

Maria Sol not considered Catholic, but he does believe much in God. “If I have any need or concern, (I say) Lord know what my problem is in your hands. And it works wonderfully for me and all who believe in Him. “

She has not changed her male name on the ballot, and for now prefers to avoid it, as this will involve modifying their identity on all documents and cards and in the same job. However, enjoying what is and feels blessed by her family. “I have a family that loves me. (For example) your mom get up to make breakfast for you to go to work, that’s a blessing. ” Sol Maria’s mother is a teacher and while going to school earlier than her daughter, goes to the trouble of leaving everything ready.

The trans activist avoid eating any type of hormone, since it believes counterproductive. “If you’re going to have to hormonizar get tested with the endocrinologist, tests are expensive, so the doctor there just might send you. Not that I go to the pharmacy and I get (pills). Girls often do not have access to that information. “

Of fine texture and feminine, she began five years ago in the breast prosthesis and re-setting a new last March, however, does not plan to change their male genitalia. “I do not want to be a woman completely. As I’m happy. Become a sexual reassignment vaginoplasty is not in my plans. People are not going to see what you have in between your legs. “

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s